17.03.2021 | PORTUARIAS

VOLVIO UN CLASICO

Coloquio del Consejo Portuario Argentino con foco en Bahía Blanca.

“El desarrollo del puerto debe darse en paralelo al de las comunidades que lo rodean”, dijo Federico Susbielles presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca en el XIII Coloquio del Consejo Portuario Argentino. 


El encuentro que tuvo como lema la “Visión del Puerto de Bahía Blanca”, retomó los tradicionales coloquios del CPA realizados en forma federal en los distintos puertos del país y que en esta ocasión por la situación de la Pandemia, se hizo en forma virtual.  


En la apertura, el vicepresidente del Consejo Portuario Argentino, Favio Cambareri, destacó la importancia de volver a compartir el espacio, y del mismo modo que el titular del CGPBB, resaltó que los puertos hayan podido mantener un servicio tan esencial para el país en el contexto de la pandemia. 

Durante el coloquio presenciado por las autoridades de los puertos públicos, distintos actores del ámbito portuario y marítimo y cargadores; Susbielles y otros ejecutivos del CGPBB,  destacaron las perspectivas de negocios del puerto, altamente diversificados, la búsqueda de sustentabilidad, las perspectivas que ofrece la conexión con Vaca Muerta y cómo se gestiona la actividad en la pandemia, cuando incluso se incrementó el volumen en uno de los puertos pilares del país. 


Precisamente el funcionario resaltó que más allá de las diferencias entre los puertos, “hemos estado a la altura de las circunstancias, cuidando la salud de la gente”.

En su exposición, el funcionario bahiense señaló que son tiempos de debate para establecer mecanismos que por un lado reafirmen la soberanía y el control de los puertos de la Argentina y a futuro buscar vinculaciones estratégicas y complementarias para potenciarlos. “El objetivo es la modernización y la complementariedad de los puertos, con una visión soberana y estratégica, donde la innovación es clave. En un momento de reconstrucción donde se vuelve a apostar por la producción, los puertos tienen un rol central y los que gestionamos tenemos que dar nuestro mejor esfuerzo para que los beneficios que generen los puertos en forma sostenible, como el caso de Bahía Blanca, sirvan para traccionar las economías y empresas locales e impactando en la mejora de vida de la comunidad. El crecimiento debe ser homogéneo entre los puertos y los entornos que los rodean. Mientras vimos en todos estos años un crecimiento del puerto de Bahía Blanca, no sucedió lo mismo con la Ciudad. Tiene que haber un compromiso del puerto para acompañar a nuestras pymes y al desarrollo regional y además apoyando a la ciudad en lo que tiene que ver con la cultura. Todo esto hacerlo con una política muy activa en materia de transparencia, y en la sustentabilidad con el medio ambiente”, dijo.


En cuanto a la situación que tuvo que manejar desde casi su asunción al cargo, hace un año, señaló que un principio la pandemia ralentizó los procesos operativos por temor de la familia portuaria a contagiarse desde el exterior a través de los buques. Pero luego los procesos digitales se fueron implementando y ampliando. “Estos procesos llegaron para quedarse”, señaló.


El encuentro tuvo las exposiciones de parte del equipo del CGPBB: Federico Franchini, nuevo gerente general, así como del gerente de negocios, Juan C. Linares, de operaciones, Alberto Carnevali y del área de ingeniería, Daniela Grandes.


Destacaron que el puerto cuenta con ventajas competitivas y estratégicas: puerto de aguas profundas y abrigado, diversificación de cargas: granos, subproductos y aceites, petroquímicos, crudo y derivados, cargas generales y contenedorizadas,  de proyecto, fertilizantes, aerogeneradores y otros. Además, dijeron, es un nodo estratégico, de gasoductos, oleoductos, poliductos, redes de alta tensión, redes viales y ferroviarias, una zona franca y la primera subzona franca del país; además de disponibilidad de tierras para nuevos desarrollos productivos.


Franchini señaló que la clave del éxito del Consorcio de Gestión es la participación de todos los sectores. Otro de los elementos centrales ha sido la expansión de tierras de forma de atraer la radicación de industrias y terminales con fuertes inversiones. Otro factor es la profundidad, con 45 pies operativos, un canal de casi 100 kms con 190 mts de ancho de solera que se mantiene con fondos propios y que permite el ingreso de grandes buques, a lo que se agrega una señalización y monitoreo del tráfico propio desde que el buque ingresa hasta que sale del estuario. Un puerto en estas condiciones, donde llegan buques de 300 mts. de eslora y 50 de manga – y donde pueden llegar más grandes aún-, y con abrigo; da una gran predecibilidad. 

Con sus tres unidades de negocios: cerealera, químico y petroquímica y carga general, el puerto ha venido atrayendo a grandes empresas, ADM/Bunge/Cargill/Dreyfus/Glencore en lo que es carga a granel seca, o bien en el cluster industrial petroquímico con empresas como TGS, Dow, Axion, Profértil o Trafigura, la terminal de contenedores de Patagonia Norte y un sitio de carga general y de proyecto operada por el propio Consorcio.


Linares destacó la carga de proyecto, como el manejo de equipos para parques eólicos, la carga para Vaca Muerta como arena, bauxita, equipos de perforación, etc.. Lógicamente el puerto se muestra muy optimista respecto a las posibilidades de la carga de VM. 

Se remarcó también que en el puerto y su hinterland ese nodo de ductos ha permitido la consolidación del polo petroquímico, así como la conexión al oleoducto más grande del país o el poliducto que conecta la planta de Mega con Loma de la Lata. Asimismo los gasoductos más importantes con producción del Sur hacen nodo en Bahía Blanca y generan  mucho potencial. Además, nodos viales, ferroviarios y un abastecimiento clave de energía. De hecho el puerto cuenta con dos termoeléctricas que garantizan la disponibilidad de energía para los proyectos que la requieran…


Los funcionarios agregaron que se trabaja para incorporar nuevos terrenos para asegurar la inversión a mediano largo plazo y en ese sentido una herramienta muy positiva es la Zona Franca de Rosales y la primera subzona franca operativa del interior del país, en principio utilizada para la carga de aerogeneradores y ahora con la industria oil & gas…


Al mismo tiempo destacaron la conectividad vía ferrocarril. Bahía Blanca va mucho más allá de la media, ya que maneja 33% del total de las cargas que llega por este modo. No solo a través de la carga que viene del Gran Rosario. También tiene fuerte expectativas en el ferrocarril que conecte con Vaca Muerta y al mismo tiempo, que puedan transitar por él de vuelta, las cargas de las economías regionales. “Estamos trabajando para que el movimiento de carga sea más económico y generar un precio más competitivo al productor. Del mismo modo bajar los costos logísticos de Vaca Muerta”, dijo Linares. 


Para Susbielles, el ramal del Sur y el Open Access son potencialmente elementos que pueden multiplicar la carga general. Precisamente que se cargue más granos en Bahía Banca dependerá también de la mejora en la conectividad. En ese sentido, dijo que ya hay un memorándum firmado por la Argentina con China para ese desarrollo y podría definirse en un par de meses con la programada visita del presidente Fernández a ese país. “La mejora de la conectividad con el Gran Rosario por el tren sería importante, además para aprovechar el aumento del hinterland del puerto de Bahía Blanca el tren puede ser un gran aliado”, dijo.


En cuanto a si los volúmenes se mantuvieron constantes gracias a la bajante en el Paraná – normalmente Bahía Blanca es puerto de completamiento de los granos de las terminales del Gran Rosario- se señaló que el impactó fue fuerte: hasta septiembre se llegó a mover niveles históricos en materia de granos. “Este crecimiento significó un gran desafío para el equipo. Se superó el nivel de recepción de camiones – que es de 1300 diarios- y esto en pandemia no es fácil de coordinar, pero lo hicimos trabajando también puertas afuera para que esta logística no afecte a la ciudad”, señaló el titular del CGPBB. 

Si bien un paro importante redujo el movimiento, ya en febrero el volumen estaba por encima del 2020. 


En cuanto a la necesidad de un equilibrio entre desarrollo del puerto y la ciudad, los funcionarios señalaron que se está trabajando con políticas de desarrollo sostenible y que trascienden el puerto, tratando de atraer al ciudadano con mejoras en accesibilidad, que disfrute de la Ría y con políticas de RSE. Hay varios programas que se están desarrollando, como la promoción del ecoturismo, impulsar la ley de Cangrejales como reserva natural, mantener indicadores ambientales en línea, entre otros. 

En ese sentido se inscribe también el proyecto de puesta en valor de la Dársena de Pescadores Artesanales que detalló la Ing. Daniela Grandes y que está en licitación, generando un frente costero moderno, y un espacio para el desarrollo de la pesca artesanal y un paseo que atraerá a la gente. Se trata de un lugar histórico del puerto y es parte de la identidad de Ing. White. Ubicada en el centro del complejo portuario, allí existe un muelle de madera con un varadero para realizar reparaciones, pero se trata de una operación insegura. Allí el objetivo es mejorar las condiciones de trabajo y seguridad de los pescadores artesanales, integrar la actividad pesquera al paseo turístico portuario e independizar la extracción de embarcaciones del agua del uso de las grúas.


Finalmente, Alberto Carnevali responsable operativo y que también es subgerente general del CGPBB, tiró algunos números de los movimientos del puerto. En 2020, se movieron más de 23 millones de tons. de las cuales 9.6 millones fueron granos y subproductos, aproximadamente 9.1 millones crudo en boya, 2.4 millones en líquidos y gases y 1,1 millones fue carga general. 

En cuanto a la evolución de las operaciones con la pandemia, Carnevali señaló que en 2020 el puerto registró un movimiento de carga creciente respecto a 2019 lo que significó un desafió muy grande, especialmente pasada la mitad del año. Lógicamente que en un principio esto generó demoras operativas, pero se fue avanzando con el diálogo con empresas – terminales y navieras- y gremios.  Mencionó las distintas disposiciones que se fueron tomando vinculadas al control de la pandemia, restringiendo la posibilidad de contagio. “El esfuerzo fue muy grande y así como sucedió con otros puertos, hubo que tomar acciones que en muchos casos fueron parte del diálogo con empresas y gremios y con puertos colegas de forma de seguir operativos”, dijo. Más movimiento es más gente para protocolizar; seguir con las recorridas las 24 horas por las instalaciones para monitorear el cumplimiento de los protocolos, la compra de equipamiento para controlar; destacó el trabajo con Sanidad de Fronteras, el hacer grupos cerrados a la hora de la contratación de la estiba en forma remota, la creación de una unidad de cuidados mínimos para aislamiento, todo a costo del puerto.  Señaló que las medidas se vienen manteniendo más allá de que no se dan casos de contagios. “No queremos bajar la guardia”, dice.


Agregó que la optimización de la comunicación interna en el puerto es una de las grandes fortalezas, que es permanente y abierta; “la clave también fue el apoyo del presidente y el directorio y el diálogo multisectorial”, agregó y entiende que es muy importante prepararse para responder a cómo funcionará todo en la post pandemia.

Por Dario Kogan

 

Fuente: PRENSA CPA

Buenos Aires, Argentina

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