Exportación de petróleo argentino a Hawái: Puerto Rosales y el nacimiento de una nueva ruta energética hacia el Pacífico

A poco más de una semana de haberse concretado el embarque integrado de crudo desde la Patagonia, el buque Suezmax que transporta petróleo argentino continúa su travesía transoceánica rumbo a Hawái.

La operación, que combinó producción de Vaca Muerta y del Golfo San Jorge en un mismo circuito logístico, permite observar algo más relevante que el envío puntual: la consolidación progresiva de una nueva ruta energética hacia el Pacífico.

Según información difundida por el portal especializado vacamuerta.ar y replicada por medios técnicos del sector energético y portuario, la carga se estructuró a partir de un esquema en dos etapas que integró infraestructura y producción de distintas regiones del país, configurando un modelo operativo que empieza a repetirse.

El buque de clase Suezmax que protagoniza esta exportación cargó aproximadamente 100.000 toneladas de crudo Medanito en Puerto Rosales, principal nodo de salida del shale oil de Vaca Muerta, y completó la operación con unas 40.000 toneladas de crudo Escalante en Caleta Córdova, en la provincia de Chubut.

La utilización de tanques segregados permitió transportar simultáneamente ambos tipos de petróleo sin mezclarlos, optimizando el valor comercial del cargamento y mejorando la eficiencia logística de la operación.

De acuerdo con datos de seguimiento marítimo AIS, el buque se encuentra actualmente en navegación con destino declarado a la terminal Barbers Point, en Hawái, y un arribo estimado hacia fines de febrero. Este seguimiento en tiempo real confirma que la operación continúa en desarrollo y permite dimensionar el alcance geográfico de la nueva ruta energética argentina.

Puerto Rosales como nodo articulador del sistema exportador

Desde una perspectiva técnica y logística, el rol de Puerto Rosales resulta central. El puerto se consolida como punto de partida del petróleo no convencional proveniente de la Cuenca Neuquina, articulando el transporte terrestre y oleoductos con operaciones de carga de gran escala.

La posterior escala en Caleta Córdova permitió integrar el crudo convencional del Golfo San Jorge, una maniobra que refuerza la idea de un sistema logístico coordinado a nivel nacional. Este esquema reduce costos operativos, mejora la competitividad del cargamento y amplía las posibilidades de colocación en refinerías complejas del exterior.

Distintos reportes sectoriales coinciden en señalar que este tipo de operatoria marca un cambio cualitativo: Argentina comienza a exportar petróleo con lógica sistémica, combinando recursos de distintas cuencas bajo una misma estrategia de salida al mercado internacional.

De envíos aislados a circuito en consolidación

Aunque el destino Hawái ya había recibido cargamentos aislados de crudo argentino en años anteriores, las señales recientes indican que la ruta comienza a adquirir continuidad operativa.

Durante 2024 se registraron arribos esporádicos desde la Argentina hacia refinerías del Pacífico, en operaciones puntuales vinculadas a oportunidades comerciales. Sin embargo, en los últimos meses comenzaron a repetirse viajes de gran escala con integración logística entre cuencas, lo que sugiere la consolidación de un circuito exportador más estable.

Medios técnicos del sector energético destacan que el buque involucrado en esta operación ya ha realizado trayectos similares hacia ese mercado en el pasado reciente, lo que refuerza la idea de una frecuencia creciente en este tipo de exportaciones.

Este pasaje de envíos ocasionales a operaciones reiteradas es uno de los indicadores más claros del cambio de escala en la logística energética argentina.

La Patagonia como plataforma de salida al Pacífico

La integración entre Puerto Rosales y las terminales patagónicas del sur permite articular la producción de dos grandes cuencas hidrocarburíferas en una única cadena logística. Este modelo fortalece el posicionamiento de la Patagonia como plataforma de salida hacia mercados lejanos, particularmente en el Pacífico.

El crecimiento de la producción en Vaca Muerta y el sostenimiento de los volúmenes convencionales del Golfo San Jorge generan un volumen exportable que comienza a justificar operaciones con buques de gran porte y rutas transoceánicas más largas, orientadas a diversificar destinos y compradores.

Una nueva geografía energética en construcción

Más que un embarque puntual, la operación en curso revela un proceso en formación: el surgimiento de una ruta energética argentina hacia el Pacífico basada en la articulación logística entre puertos, cuencas y sistemas de transporte.

La repetición de este tipo de viajes, sumada al aumento sostenido de la producción exportable, permite anticipar un escenario en el que Puerto Rosales actúe como hub del shale oil nacional y las terminales patagónicas complementen el circuito con crudo convencional.

En ese contexto, la exportación integrada hacia Hawái aparece como un indicador temprano de una transformación más profunda: el paso de operaciones aisladas a un sistema exportador coordinado, capaz de conectar el Atlántico Sur con mercados energéticos del Pacífico mediante una logística cada vez más sofisticada.

Por GlobalPorts

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