Se hundió un dique seco de la Armada en Ushuaia y crece la alarma por el deterioro de la infraestructura naval

El hundimiento del dique seco de la Armada Argentina en el puerto de Ushuaia encendió señales de alerta sobre el estado de la infraestructura naval y la falta de inversión en proyectos estratégicos vinculados a la defensa nacional y al Atlántico Sur.

El episodio ocurrió este miércoles 6 de mayo en la capital fueguina y volvió a poner el foco sobre la situación operativa de la Base Naval Integrada de Ushuaia, un enclave considerado estratégico para la presencia argentina en el sur del país y la proyección sobre el Atlántico Sur y la Antártida.

En ese contexto, crecieron los cuestionamientos por la paralización del proyecto para construir un nuevo dique flotante autónomo y autocarenable en el Astillero Río Santiago, una iniciativa impulsada en 2023 para reforzar la capacidad logística y de mantenimiento de la Armada.

El convenio original contemplaba una inversión de 15 millones de dólares y la construcción de una estructura con capacidad de elevación de 3200 toneladas, apta para operar con patrulleros oceánicos, unidades MEKO 140 y otras embarcaciones estratégicas de la fuerza.

El proyecto había sido firmado en marzo de 2023 entre el entonces titular del Astillero Río Santiago, Pedro Wasiejko, y el jefe del Estado Mayor General de la Armada, Julio Guardia, con respaldo del gobierno bonaerense y del entonces ministro de Defensa, Jorge Taiana.

Tras el cambio de gestión nacional y la llegada de Javier Milei a la Presidencia, la iniciativa quedó paralizada junto a otros programas vinculados con la industria naval estatal.

Desde distintos sectores vinculados a la actividad naval advirtieron que el deterioro de la infraestructura existente expone problemas estructurales y compromete capacidades estratégicas del país.

Pedro Wasiejko sostuvo que el hundimiento “vuelve a poner en evidencia la grave responsabilidad del Gobierno nacional” por haber frenado “por razones ideológicas y políticas” el acuerdo para construir el nuevo dique flotante destinado a Ushuaia.

Además, remarcó que “las consecuencias de esas decisiones quedan dramáticamente expuestas”, mientras “se abandonan capacidades productivas nacionales y se paralizan proyectos estratégicos desarrollados íntegramente por trabajadores, técnicos e ingenieros argentinos”.

El ex titular del Astillero Río Santiago consideró también que el episodio “no puede analizarse como algo aislado ni accidental”, sino como parte de “políticas de desinversión, abandono y desmantelamiento de las capacidades estratégicas del Estado”.

 

La situación genera preocupación en un contexto donde Ushuaia ganó relevancia geopolítica por su cercanía con la Antártida y por el creciente interés internacional en el Atlántico Sur.

Especialistas del sector naval remarcan desde hace tiempo la necesidad de modernizar la infraestructura de reparación y mantenimiento para garantizar operatividad, logística y soberanía en una zona considerada clave para la defensa nacional.

Wasiejko afirmó finalmente que “la soberanía, la defensa nacional y la industria naval no pueden quedar sometidas a políticas de ajuste ni a decisiones ideológicas que terminan debilitando las capacidades estratégicas del país”.

Fuente Radio del Plata

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